Lectura, orden y detalles cotidianos
Listas, notas e instrucciones domésticas fáciles de seguir
Una estructura breve, ordenada y consistente ayuda a encontrar el paso necesario sin releer toda la página.
Una instrucción doméstica funciona mejor cuando responde rápidamente qué debe hacerse, en qué orden y con qué precaución. Use un título directo, divida la tarea en pasos breves y coloque cada acción principal al inicio de la frase. Evite párrafos densos, abreviaturas poco conocidas y combinaciones de colores con escasa diferencia entre texto y fondo. Si la nota estará en una puerta, pared o tablero, compruébela desde la distancia de uso. La claridad también depende del espacio libre alrededor de cada bloque y de mantener el mismo formato en instrucciones relacionadas.
Una acción por paso
Separe las acciones que ocurren en momentos distintos para que cada línea pueda entenderse sin consultar el resto del texto.
Orden visible y estable
Utilice números cuando la secuencia sea obligatoria y viñetas cuando los elementos puedan revisarse en cualquier orden.
Contraste sin adornos innecesarios
Prefiera texto oscuro sobre fondo claro o la combinación inversa, con letras simples y espacio suficiente entre líneas.